Tips y consejos para mamás de hoy
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5 recomendaciones para cuidar a un recién nacido

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Hoy paso a contarles algo rápido que me pareció buen tema para una entrada pequeñita. Y es que me puse a pensar que nadie nos enseña a cuidar de un recién nacido, y mucho menos, a cómo manipularlo ¡Sí! Pasa que he notado cómo personas, fuera de la mamá, las abuelas o algunas tías, tienen poco cuidado a la hora de estar cerca del peque de la casa. Ojo, no quiero decir que el resto lo hagan deliberadamente o con alguna mala intención, sino que es un comportamiento muy común cuando entramos en contacto con un bebé de apenas unos meses ¿Quién te dice cómo cuidarlo, cargarlo o estar con él?

 

Reflexioné sobre la importancia de que todos los miembros de la familia, o personas cercanas al bebé en cuestión, conozcan cómo maniobrar con él. Es un método de prevención y/o medida de seguridad para proteger a nuestro recién nacido de algún descuido.

 

Por ello, hoy les comparto 5 consejos, o normas básicas, para tomar en cuenta a la hora de estar cerca de un pequeñito. Compártanlas entre su familia, y si tienen a otros niños en casa, enséñenlos a que ser cuidadosos también es otra forma de amar. Ojalá les sean de apoyo:

 

  1. ¿Vas a tocar al bebé? STOP. Lávate las manos (ahora más que nunca)

 

Este es el error más común entre niños y adultos a la hora de cuidar a un recién nacido. Muchas veces la emoción por cargarlo o apapacharlo nos lleva a tocar al bebé sin detenernos antes a lavarnos las manos, y no debe ser así. Recuerden que los recién nacidos todavía no han desarrollado un sistema inmunológico resistente, de modo que están muy susceptibles a contraer infecciones de todo tipo. Piénsenlo así, de estar nueve meses protegido de agentes externos dentro del vientre de mamá, ahora ha salido al mundo donde todo puede ser un foco rojo para atraer enfermedades. No se trata de extremar cuidados hasta el punto de la exageración, pero sí de estar al tanto de que cualquier persona que se acerque al bebé esté lo más aseada posible.

 

2. En un recién nacido, la cabeza y el cuello son uno mismo

 

En el caso particular de los bebés, debemos manipular juntos cabeza y cuello a la hora de sostenerlos. Cuando muevas a un recién nacido, sujétalo con ambas manos de la cabeza y el cuello como formando una base con tus brazos para que todo su peso recaiga en ti. El objetivo es que la cabeza no quede ‘suelta’ y con ello pueda lastimarse. Haz lo mismo siempre que lo cargues, lo muevas de sitio o lo acuestes: posición erguida y bien sujeto de arriba.

 

3. ¡No sacudas al bebé!

 

Un pequeño es frágil y vulnerable, y como tal hay que procurarlo. Por ningún motivo debemos hacer movimientos bruscos con él, o lo que llamamos ‘zarandear’, que no es más que agitar al bebé. Parece muy obvio, pero he visto en más de una ocasión cómo niños —y adultos— mueven vigorosamente a un bebé por jugar con él o para ‘tranquilizarlo’. Zarandear enérgicamente a un bebé puede provocarle una hemorragia cerebral e incluso la muerte. Si necesitas despertarlo, ¡no lo sacudas! Las cosquillas en los pies funcionan de maravilla. También puedes soplarle una mejilla con suavidad o darle un besito en la frente para que abra los ojos.

 

4. Baby on the go!

 

Cuando salgas de casa con el pequeño, asegúrate de que esté bien sujeto ya sea en el porta-bebés, el cochecito o la silla para el coche. Limita y pon cuidado en cualquier actividad que sea demasiado brusca o que lo haga saltar. Recuerda lo que mencioné en el punto anterior acerca de ‘zarandear’ al bebé.

 

5.  Los juegos bruscos no son para los bebés

 

Otra recomendación que parece obvia, pero a la vez, nos cuesta llevar a cabo. Los bebés son amorosos y se dan a querer para que los cargues, abraces y juegues con ellos todo el tiempo, pero también, aún no están preparados para medir el peligro. Por eso, debemos ser nosotros quienes limitemos los movimientos o acciones que ejercemos sobre ellos.

 

Los bebés, y más los recién nacidos, no están en condiciones de jugar brusco: con movimientos fuertes, giros o saltos. Por ningún motivo hagas o permitas que tu bebé juegue ‘al caballito’ o brinque por los aires. Lo más importante que debemos procurar en esta etapa es su cabeza. Cualquiera de estas actividades pone en riesgo su estabilidad.

 

Espero que estos básicos para el cuidado del bebé les sean de gran ayuda, cuéntenme qué opinan.

 

Gracias por leerme,

Mariana.

 

REFERENCIAS.

 

1. http://maternidadfacil.com/cuidados-del-recien-nacido/


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